jueves, 8 de enero de 2026

09/01/2026

El 22 de diciembre, días antes de navidad y horas antes de viajar e irme, paso lo que tanto temía. 
E.R y yo cogimos. No fue la gran cosa, obviamente, las primeras veces siempre son raras e incomodas, pero mientras pasaba, no podía sacarme de la cabeza algo que estaba rondando hace meses. "¿Y si después de coger me deja de hablar? ¿Y si desaparece? ¿Que hago?"
No podía parar de pensar en eso, trata de disfrutar pero al mismo tiempo estaba tan maquinada que no sabia que hacer, tampoco quería que sea todo tan rápido, pero bueno, las cosas se dieron y ya esta. 
Después de coger me trato lindo, estuvimos un rato abrazados y charlamos un poco de los miedos de cada uno, quería preguntarle algunas cosas mas personales pero no me dio para hacerlo. 
Me conto el miedo que tiene de perder a sus papas y la verdad, lo entiendo. 
Después paso a dejarme por mi casa, nos despedimos y nos dimos muchos besos para tener de reserva, ya que Navidad, Año nuevo y seguramente días después de las fiestas no nos íbamos a ver. 
Volví a casa y me quede hablando con H.H. a contarle todo, por un momento todo parecía haber vuelto a como estaba antes,  fue lindo. 
Ya después llegue a mi casa y todo cambio, empecé a hacerme la cabeza por lo de E.R. , y encima venia Navidad, no tenia con quien salir, y me puse a pensar en lo sola que estoy, en como no tengo amigos acá y en como sentía que me cerraba cada vez mas. No podía dejar de pensar en la pelea que tuvieron las chicas, me ponía tan  pero tan mal.
Odio ser así de sensible.
Para cerrar, me pelee con mis papas a no mas poder, pase la noche anterior a el cumpleaños de mi papa encerrada llorando en la pieza preguntándome si era tan mala hija como yo pensaba, sentía culpa por ser como soy, que estoy llena de odio, pero ese odio es tristeza transformada en gritos y en puteadas. 
La pase horrible, posta, tenia ganas de irme a penas era el primero de Enero. 
Pero algo cambió, dicen que después de cada tormenta sale el sol, no?
Conocí alguna gente y me hice mas cercana a otras, volví a conectar conmigo misma y encontré paz, con mis papas estamos bien ahora y esta todo fluyendo como tiene que ser 

E.R. ya no aguanta el mas no verme, pero bueno, por ahora estoy cómoda acá, ya voy a ir para allá a verlo.

Primero yo, después los demás. 

Recordando

Cuando tenia 14 años y sentía que todo el mundo se me venia encima por estar luchando contra una enfermedad, estando lejos de lo que llamaba hogar en una ciudad completamente desconocida y sin tener a alguien a quien recurrir, apareció Mabel. 

Una mujer de unos 50 y tantos, curtida por la vida, seria pero tan graciosa, ordinaria en todo el sentido de la palabra, luchadora y sobre todo FUERTE. Si hay algo que recuerdo de ella es su carácter, esa voz fuerte y firme que ponía a la hora de tener que defenderse a ella o a su marido. Recuerdo como se peleaba con quien sea por estar tan solo tranquila y cómoda mientras pasaba otra estadía mas en ese hotel. 

Sus rulos totalmente desordenados, a veces sin peinar, su rímel corrido con sus ojeras grandes y esos ojos caídos por la edad y de tanto sufrir reflejaban lo que era nunca darse por vencida, esa actitud de "la mas pijuda de la cárcel" la hacia tan única. 

En ese momento me di cuenta que no éramos tan distintas. 

Estaba cansada, triste y sobre todo rota. Tuvo que crear todo un personaje para hacerle frente a la vida y a sus altibajos, para cubrirse de las apuñaladas del destino y como a veces juega un juego sucio, muy sucio. Detrás de toda esa coraza había una mujer frágil, que antes de todo esto tenia una vida hermosa y sencilla con su marido, su perrita y sus nietos e hijos, una mujer que transformo su tristeza en odio y ese odio lo volvió su armadura.

En ella vi lo que quería ser, quería ser como ella, una mujer fuerte, que va de frente, quería tener ese carácter de poder defenderme, luchar y no darme por vencida.

Mabel fue una parte importante de mi sin que ella lo supiera, fue como una luz que me sonrió en el rostro, mostrándome que ante tantas cosas horrendas que me pasaran en la vida, tenia que ser fuerte y ponerme de pie, que por mas que lo pierda todo, siempre había que intentarlo una vez mas, cueste lo que cueste. 

Así aprendí a hacerle frente a mis papás, a dejar que me basureen y me traten horrible, a mis miedos, y a todo lo que algún momento me ahuyentó de lo que quería, trate de hacerme fuerte, trate de construirme una armadura con lo que pude, pero que me cubrió por muchos años. 


Gracias Mabel. 

09/01/2026

El 22 de diciembre, días antes de navidad y horas antes de viajar e irme, paso lo que tanto temía.  E.R y yo cogimos. No fue la gran cosa, o...